El Musac hace futuro
Me decía Rafael Doctor que le parecía simplista condenar la inversión en el Musac poniendo la Catedral de parapeto. Yo pondría otro adjetivo, pero me vale el de simplista, porque personalmente quiero dinero para la Catedral, para el Musac, para San Isidoro, para autovías, ampliación del aeropuerto y demás (para el leonés, no, lo siento, soy una facha como un templo) y además no creo que se tenga que defender la Pulchra con el dinero del museo. Una cosa no puede ir en contra de la otra. Desde el principio defendí el proyecto porque pensaba, y creo que el tiempo me dará la razón, que se construía sobre una base sólida. Lo que a otros les horrorizaba (el riesgo de apostar por el presente en contra de crear un nuevo contenedor de artistas consagrados) a mí siempre me pareció una idea absolutamente renacentista y, por lo tanto (en este mundo de la progresía fácil y aprovechada,dialécticamente monótona e intelectualmente aburrida) rupturista y genial para León. Unos cuantos siguen con la venda en los ojos. Se podrían concentrar en dos grupos: Los que ven a Rafael Doctor y su equipo como una suerte de Hernán Cortés (conquistadores que cambian oro por baratijas) y los que les critican porque querrían exponer allí y no lo consiguen. Por lo general, ninguno de los representantes de ambos grupos se ha acercado siquiera a una exposición, pero parece que la crítica destructiva vende. Los datos, y no sólo los económicos, demuestran que el proyecto va mejor que bien. Arroyo tenía razón. Rafael Doctor es un artista.
