¿Cuánto viajarías para descubrir nuevos artistas?

Esta pregunta me la hizo David Barrie, director del Art Fund, en una conversación en la biblioteca del Musac. Además de diplomatico, David Barrie es una de las personas que más ha hecho por el patrimonio artístico en el Reino Unido. Su fundación canaliza los esfuerzos de los ciudadanos para conseguir que las generaciones futuras puedan disfrutar del arte. Gracias a esta asociación se han salvado 850.000 tesoros que, de otra manera, no seguirían en la isla. Él último, un lienzo de Turner por el que los británicos aportaron nada menos que cinco millones de libras. La pregunta me la hacía a propósito del nuevo plan que quiere poner en marcha en los museos de arte contemporáneo. Fue una gran conversación. David Barrie aportó algunas claves que merece la pena reseñar. A saber: la mayoría de las obras que se presentan en la feria de arte de Londres Frizie terminan en manos extranjeras. Dos: en la actualidad, en Gran Bretaña existe una carencia abrumadora de arte europeo de mediados del siglo XX. En los grandes museos apenas hay Picassos, Matisses, Van Goghs, etc. Tal vez porque entonces se pensó que no merecía la pena, puede que siguiendo el esquema mental de los que creen que lo que hoy en día muestra el Musac (por poner un ejemplo) no es más que una tomadura de pelo, una ocurrencia, una manera de que un grupo de profesionales llegados de fuera se retroalimenten. Y ya ven, si los mecenas que nos precedieron hubieran seguido este argumento, hoy no tendríamos el Prado. A Felipe II tampoco le gustaban las ensoñaciones del Greco. Tres: en la actualidad hay un gran número de artistas en los países emergentes que no son capaces de llegar a los grandes circuitos y que, sin embargo, realizan una creación de indudable valor. De ahí la pregunta: ¿Cuánto viajarías por descubrir nuevos artistas?
En España hemos perdido demasiado tiempo (desde Fernando VII casi hasta ahora) como para seguir pensando que la creación actual es el traje nuevo del emperador.