Una concejalía para Abel
Acabo de llegar de México, donde he disfrutado de un tiempo espectacular y una compañía mejor. No se lo digo para fastidiar, sino para disculparme por la ausencia. No obstante, ya veo que mi querido amigo, el rencoroso que respira a través de la herida de la envidia sigue ahí. Te has convertido en una mascota y ya no sé que haría sin esos comentarios tan mezquinos y soeces, que te delatan tan bien. Vamos, que no hace falta que firmes, que te estoy viendo en cada comentario ruin.
Pero bueno, a lo que importa. El caso es que llegué de México y me salió sarpullido. Lo digo totalmente en serio, no es en sentido figurado. Las marcas todavía me delatan. Eso me pasa por leer confidenciales, que casi nunca quieren más que intoxicar. Supongo que a muchos les ocurriría lo mismo al pensar que Abel Pardo (espero que ahora que va a ser concejal se desprenda de ese look soyborrokallionesyquepasa) se iba a convertir en concejal de cultura??? Vamos, que lo de que otro vendrá que bueno te hará nunca habría sido tan cierto como en este caso. Yo ya veía a Alfonso Ordóñez con cara de Giordano Bruno. Gracias a la prudencia, al final será Evelia la que ponga orden en la materia.
Pero como nada es perfecto, me encuentro con que a a este don Pepone pasado por la lingua le van a nombrar edil de educación y nuevas tecnologías. Y claro, en este plan el sarpullido no se me va. Porque la educación es algo que sobrepasa los límites de la cultura. Implica el desarrollo de conocimiento, del juicio positivo, y conlleva siempre el fomento del potencial y el talento individual. C'est à dire. ¿Qué tiene que ver todo esto con Abel Pardo? ¿No podían haberle contentado con algo más acorde con su estilo? Juventud o Protocolo le irían mejor, la verdad. Vean si no a Ernest Benach, que con esa pinta de paysanne salido de Cova Fumada hace un papel digno como presidente del Parlamento catalán. O al menos, no molesta. Pero creo que esto ya es definitivo y tendremos que acostumbrarnos a que a los niños tengan que aprender llionés en lugar de español. Y encima nos harán pagar por ello.
