2 Mayo 2007
Si yo fuera Agustín Suárez y supporters me iría con viento fresco de Promonumenta. Me iría y crearía una asociación que se llamara ProDefensa del Patrimonio, por ejemplo. Desde luego, no me quedaría para ver cómo cuatro indocumentados acaban con lo que tanto ha costado levantar. Ayer mismo, uno de los artífices de la defenestración de Agustín le decía a un compañero que este blog había que cerrarlo por higiene moral. Bueno. A mí me dan sarpullido los defensores del pensamiento único. Por eso me gustan este tipo de herramientas, porque permiten que todo el mundo defienda sus ideas. En un mundo perfecto, seríamos respetuosos y discutiríamos con argumentos. Lo siento, no sé si han llegado a descubrirlo, pero el mundo dista mucho de la perfección. Así que, es verdad,a veces entran indocumentados que sólo saben defenderse ofendiendo. Pero llama la atención que la solución para algunos sea la censura. Otra cosa. Cuando comencé a trabajar en la sección de Cultura de Diario de León, la Junta llevaba años con el Taller de Vidrieras cerrado, la Catedral llevaba tanto tiempo sin restauraciones que daba la risa, Marialba no existía, casi no se hablaba de patrimonio y nadie parecía darse cuenta. No voy a decir que en esto llegó Agustín y mandó parar, pero casi. Mensaje para los píos amantes de la humildad: Sí, es verdad, a Agustín le gusta aparecer en los medios. ¿Y? No todos estamos llamados por el camino de la santidad. Bueno, perdón, vosotros sí. A Alicia Valmaseda, por ejemplo, no le gusta nada aparecer en los papeles y por eso se mueve y gesticula tanto, para no salir en la foto. No pongo más ejemplos, que no quiero que esto se convierta en Salem. Lo peor es que los críticos, esos que defienden el regreso a la esencia burda, paleta y ramplona de Promonumenta, han utilizado incluso argumentos personales para atacar la labor profesional de los demás. Ya sabéis, cread un Promonumenta bis y que los críticos sigan limpiando maleza.
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3 Abril 2007
¿Cuánto viajarías para descubrir nuevos artistas?
Esta pregunta me la hizo David Barrie, director del Art Fund, en una conversación en la biblioteca del Musac. Además de diplomatico, David Barrie es una de las personas que más ha hecho por el patrimonio artístico en el Reino Unido. Su fundación canaliza los esfuerzos de los ciudadanos para conseguir que las generaciones futuras puedan disfrutar del arte. Gracias a esta asociación se han salvado 850.000 tesoros que, de otra manera, no seguirían en la isla. Él último, un lienzo de Turner por el que los británicos aportaron nada menos que cinco millones de libras. La pregunta me la hacía a propósito del nuevo plan que quiere poner en marcha en los museos de arte contemporáneo. Fue una gran conversación. David Barrie aportó algunas claves que merece la pena reseñar. A saber: la mayoría de las obras que se presentan en la feria de arte de Londres Frizie terminan en manos extranjeras. Dos: en la actualidad, en Gran Bretaña existe una carencia abrumadora de arte europeo de mediados del siglo XX. En los grandes museos apenas hay Picassos, Matisses, Van Goghs, etc. Tal vez porque entonces se pensó que no merecía la pena, puede que siguiendo el esquema mental de los que creen que lo que hoy en día muestra el Musac (por poner un ejemplo) no es más que una tomadura de pelo, una ocurrencia, una manera de que un grupo de profesionales llegados de fuera se retroalimenten. Y ya ven, si los mecenas que nos precedieron hubieran seguido este argumento, hoy no tendríamos el Prado. A Felipe II tampoco le gustaban las ensoñaciones del Greco. Tres: en la actualidad hay un gran número de artistas en los países emergentes que no son capaces de llegar a los grandes circuitos y que, sin embargo, realizan una creación de indudable valor. De ahí la pregunta: ¿Cuánto viajarías por descubrir nuevos artistas?
En España hemos perdido demasiado tiempo (desde Fernando VII casi hasta ahora) como para seguir pensando que la creación actual es el traje nuevo del emperador.
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27 Marzo 2007
Por encima de todo, 300 es una gran película, una película épica que, por estar basada en un cómic, tiene muchos resabios que hacen que podamos calificarla de teatral. Recupera el peplum desde un punto de vista inesperado, aprovechando todos los efectos que hoy en día presta el cine pero conservando el poso de películas como Espartaco. 300 parte con una ventaja: está basada en la magistral novela gráfica de Frank Miller, autor también de Sin City . Aparte de sus soberbios recursos técnicos, de su increíble dirección artística, 300 consigue transmitir con brillantez la lucha entre la razón y el fanatismo, entre la valentía y la contemporización, entre la libertad y la servidumbre que, no nos engañemos, siempre resulta más fácil. En uno de los momentos de la película, el emperador Jerjes le dice al traidor espartano:
Leónidas te ordena que te levantes, en cambio yo sólo te pido que te arrodilles
En esta frase aparentemente simple subyace gran parte de lo que es tructura toda la historia: la batalla secular entre oriente y occidente, la que enfrenta al hombre libre y al que prefiere humillarse, la guerra intrínseca entre libre albedrío y sumisión. Reveladora es también la conversación entre Leónidas y Jerjes. «Sacrificaría a cualquiera de mis hombres». «Yo, en cambio, dice Leónidas, moriría por los míos». Curioso paralelismo con los soldados del Islam, siempre dispuestos a suicidarse.
Otra de las claves de esta película de tintes claramente expresionistas es el hecho de que serán los espartanos, los más bárbaros entre los griegos, los que liderarán el camino hacia la victoria. Una victoria fraguada sobre las cenizas de un derrota, como alegoría de que el sacrificio no siempre es baladí, de que a veces perder es el camino para terminar ganando. 300 cuenta la historia universal de la pugna entre oriente y occidente sirviéndose de uno de sus capítulos fundamentales: la batalla de las Termópilas, aquella en la que 300 soldados espartanos hicieron frente durante tres días al ejército del emperador persa Jerjes, que según las crónicas, estuvo integrado por 300.000 hombres. Gracias al valor de Leónidas y sus hombres, Grecia consiguió detener el avance de los persas y conseguir unir los ejércitos de los estados para frenar el avance de la superstición. Aprendamos del pasado para, en este caso, repetirlo.
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22 Marzo 2007
Soy una ardiente defensora de Gran Bretaña. Viví allí y llegué a comprenderles mejor de lo que entiendo a los españoles, tal vez porque los árboles aquí no me dejan ver el bosque. El caso es que admiro el espíritu y tradiciones británicas. Se ha forjado con ideas como el valor, el compromiso, una idea feroz de la defensa de la libertad individual y de la responsabilidad con un proyecto común. Son tolerantes ante la extenuación, acogedores con la diferencia hasta límites difíciles de entender para el alma hispana, saben asimilar e integrar todo aquello que pueda enriquecer su visión del mundo, pero no se engañen: saben que ocupan un lugar privilegiado en la sociedad global, tanto para ellos como para el resto. Para bien o para mal, el mundo de hoy sería totalmente distinto sin la marca de su cultura imperial. No les importa arriesgar. El riesgo es una de sus mejores señas de identidad y muchas veces se lanzan sin red. Todo lo someten a análisis crítico, incluso a sí mismos. Un verdadero liberal, ya saben, somete sus ideas a un constante análisis crítico. Nunca se creen a sí mismo, de ahí su intenso cinismo, difícil de entender para los españoles, tan místicos y carentes de sentido del humor, tan perseverantes en absolutos. Son emprendedores en el mejor sentido de la palabra, porque saben que son los únicos responsables de su vida, de su destino y, sí, creen en el ser humano y en sus capacidades. Casi nunca se dan por vencidos. Confían tanto en sí mismos como poco en sus gobernantes. Este espíritu nace de su vocación comercial. Están acostumbrados a negociar. Son imbatibles en eso.Y lo hacen de una manera tan educada que cualquier español se sonrrojaría ante la escena. Sin embargo, en los últimos años es como si los ingleses estuvieran abdicando de su forma de entender el mundo. Es como si comenzaran a tener miedo.
Ayer la justicia francesa exculpó al Charle Hebdo de los cargos de injurias que presentó la junta islámica por la publicación de las viñetas de Mahoma. Saco a colación este hecho paramanifestar mi perplejidad ante el hecho de que en estos momentos estemos en una encrucijada dominada por una curiosa paradoja. Parece que el Reino Unido estuviera abdicando de su tradición liberal, tapándose los ojos ante la embestida de una avalancha de totalitarismo religioso sin parangón. Mientras, en Francia se desarrolla un espíritu cívico de intolerancia frente al fundamentalismo digno de elogio. Tenemos que defender nuestro derecho a reirnos de cualquier cosa. Y parece que, en este apartado, Francia está liderando la batalla en Europa. El derecho a poner en cuestión todo lo que nos rodea es la base sobre la que se ha levantado el sistema de libertades de Occidente. La duda debe ser siempre metódica, y el humor, la sonrisa es una de las mejores maneras de cuestionar el mundo. Es un imperativo ético. Así que ayer fue un gran día para el Charlie Hebdo, para la libertad de expresión y para Europa.
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20 Marzo 2007
La marca Dolce & Gabanna ha decidido eliminar su publicidad en España. No me extraña, yo habría hecho lo mismo. ¿Criminalizan su estética y encima van a seguir pagando? A mí el anuncio en cuestión me encanta. Desde el punto de vista estético parece un homenaje a los clásicos (que ya sabemos que eran muy machistas). Puestos a pedir que se prohíban cosas, las feministas deberían exigir que se hiciera lo propio con la representación de Othello, todo un ejemplo de violencia de género. Vamos, no me digáis que no. Un príncipe negro sometiendo a una vestal blanca. Madre de Dios, a la hoguera. ¿Qué más podemos prohibir? Por supuesto. La Odyssea. La imagen de Ulises atado para evitar caer en las garras de las málvadísimas sirenas. ¡Qué decir de Circe! Tampoco estaría de más que se echara a la hoguera la obra de Mauriac Thérèse Desqueyroux, así como su continuación, La fin de la nuit. Y es que en las novelas del francés se ofrece una imagen de la mujer basada en clichés y además demasiado oscura.Lo mismo con Flaubert, pecaminoso y malo, malo, mira que convertir a la mujer en una puta suicida...Más obras de arte políticamente incorrectas: Las señoritas de Avignon, La cuna (Morisot), Desayuno sobre la hierba, Olympia (Manet), La Celestina, Orgullo y Prejuicio, Buenos días tristeza o El niño de arena. Todas estas obras muestran un esterotipo de la mujer que no casa con las ideas feministas. Las mujeres no podemos permitir que se nos refleje así en el arte y en la literatura.
Ahora, que lo que de verdad es feminista es respetar ropajes como el burka y demás, que eso es libertad cultural, lo de sepultar a las mujeres, digo. Aquí, lo que ocurre es que es más complicado y peligroso criticar a los que verdaderamente usan a la mujer como animal reproductivo que a un par de artistas occidentales. Ole, valientes.
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16 Marzo 2007
Está muy bien eso de la ley del cine. Es como si fuéramos a una librería y no pudiéramos comprar un libro de Roth porque la protección de la literatura española reservara un 25% a los autores patrios. Me decía esta semana un empresario de salas de cine que es normal que los productores hagan bodrios como Isi & Disi (No sé si lo he escrito correctamente) porque después Andrés Vicente Gómez puede hacer películas serias y financiar a Ray Loriga su versión particular del éxtasis de Santa Teresa. (Se le olvida que ese horror grotesco y chabacano se financió también con fondos de todos). El caso es que, de salir adelante esta ley, en lugar de Cartas desde Iwo Jima (que por cierto seguimos esperando) estaremos obligados a tragarnos algo como la enésima entrega de Torrente. Supongo que a las televisiones se les obligará a dedicar más porcentaje aún a socorrer a la producción del cine español y que nuestros impuestos se dedicarán a pagar a los pobrecitos actores para que, además, no podamos ver las películas que queramos. Mucho me temo que, de seguir por este camino, las salas de cine desaparecerán antes o después. Normal. Si a las calamidades a las que hay que enfrentarse al entrar en una sala (ruidos guturales, comentarios a destiempo, amantes cursis y cargantes y aire acondicionado a destiempo) se une la obligatoriedad de ver las películas que quiera el Gobierno, el resultado es claro. Prefiero quedarme en casa con el home cinema. Allí puedo ejercer la libertad de elección, es más barato y no tengo que enfrentarme a compañías inadecuadas. Además, puede que al final se vaya incluso contra lo que se quiere defender. Serán muchos los que se bajen las pelis, aunque para eso esta el canon y esa es otra película.
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12 Marzo 2007
No sé si recuerdan que hace ya meses les daba algunas pistas acerca de quién estudiaría los huesos descubiertos en Arintero. En aquella ocasión sólo los iniciados en estos temas fueron capaces de entender a qué me refería. Pero fíjate que ya sabemos quién ha sido la elegida para este proyecto sinpar. ¡Nada menos que la mujer del arqueólogo de la Junta! No sé (pero lo descubriré) si esto puede calificarse de prevaricación, ahora, lo que está claro es que se trata de una inmoralidad absoluta. Porque claro, que una persona que está al frente del chiringuito de la arqueología de la provincia decida por el artículo 33 otorgar el estudio delos restos humanos que aparecen en la finca de todos a la persona con la que comparte la hacienda es algo muy feo. Aunque claro, como nos hacemos pipí cuando se menta el nombre del ínclito, pues ya se sabe: a hacer y deshacer, esto es jauja, hago lo que me da la gana y si alguien osa criticarme le abro expediente. Y todo sigue igual, la Junta mirando a Cuenca mientras mi primo sigue demostrando que el que manda es él. No sé, pero tenemos una de las mejores osteotecas de España en la Universidad, un departamento de antropología a cuyo frente se encuentra un gran especialista. Pues nada, en lugar de potenciar la labor de Unileon, se permite que el cacique siga por la senda de la soberbia. La Junta debería tomar cartas en el asunto y decirle a este señor que cuando no se es casto, al menos hay que ser cauto.
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3 Marzo 2007
Tuve un profesor que aseguraba que los países también podían morir, como las personas. Estaba convencido de que la cultura francesa (él mismo era galo) estaba en trance de desaparecer, creía que estaba agotada, que no podía ofrecer más, que en los últimos años había vivido de las rentas pero ya no era capaz de crear nada nuevo, nada original, nada que posibilitara generar nuevas vanguardias. Los países pueden morir, pero también pueden ser conducidos al Taigeto. Eso es lo que ha ocurrido en España con la liberación de De Juana Chaos. Me esperaba algo más de los palmeros del régimen, pero se están quedando sin ideas. Que si nosotros no somos como ellos, que no se puede permitir que nadie se suicide en un Estado de Derecho, que es preferible que no se convierta en héroe.
Mejor morir de pie que vivir de rodillas,
Supongo que esta cita le sonará a ZP. Estoy segura de que la tendrá entre sus preferidas aunque ya veo que no la pone en práctica. Hay que ver. Creo que ese ni rejas ni fronteras del que hablaba González no era esto, no, no.
¡No es esto, no es esto!
¿Lo recuerda? La cita de Ortega se puede usar también aquí.
Con su huida hacia delante,Zapatero se ha convertido en el primer presidente de un gobierno libre que cede al chantaje. Ya está entre los grandes estadistas, lo malo es que tendrá que ver para siempre a Guzmán el Bueno cuando llegue a León. La actitud del presidente me recuerda a los sondercommand, esos judíos que fueron obligados a colaborar, a cambio de cuatro meses de vida, en el exterminio de sus familiares y amigos durante el nazismo. Enhorabuena. Y que siga la clac.
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